Como emprendedor tengo un problema serio:
Todos los mentores te dicen que, para tener éxito, debes elegir un mercado, una solución y un solo segmento de clientes. Luego tienes que aferrarte a eso y darle, darle y darle hasta crecer. Recién entonces puedes agregar una segunda línea de productos, idealmente para el mismo mercado y el mismo tipo de clientes.
Yo no puedo.
Soy neurodivergente y, entre otros diagnósticos, tengo TDAH: trastorno por déficit de atención e hiperactividad. Llevo 20 años trabajando como independiente y me he metido en mil temas. Si bien Ubiqq, el streaming y los webinars han sido una constante, también he trabajado en mensajería por WhatsApp, aplicaciones para Facebook, desarrollos a medida, páginas web, agentes de IA y un montón de cosas de las que ya ni me acuerdo.
Ojo, esto no significa que por mi dispersión no cumpla. Todo lo contrario: siempre he cumplido al 100% con mis clientes, he entregado lo prometido y lo he hecho cuando corresponde.
Sin embargo, cada vez que me metía en un proyecto nuevo, medio “desperfilado” del streaming y los webinars, me dolía la guata por salirme del plan. Me entretenía muchísimo, aprendía cosas nuevas y, más encima, a veces hasta me pagaban; aun así, sentía que estaba haciendo algo incorrecto, como si cada nueva idea fuera una distracción que debía evitar y no una oportunidad que valía la pena explorar.
Eso ocurrió innumerables veces durante estos 20 años, pero ya me cansé de vivir en esa contradicción. Me cansé de luchar contra mi cerebro, de sentir culpa cada vez que algo nuevo despertaba mi curiosidad y de pensar que hacer muchas cosas es necesariamente un defecto.
Así que decidí dejar de pelear conmigo mismo: voy a hacer lo que se me dé la gana, en la industria que sea, siempre cumpliendo a mis clientes y entregando cuando corresponde.
Por eso inventé TDAH Lab: mi espacio de experimentación, mi laboratorio de investigación, un lugar donde puedo mezclar tecnología, creatividad, análisis, datos y todas esas ideas que aparentemente no deberían convivir en una misma empresa.
Con harta dispersión, sí, pero con algo muy importante:
Hiperfoco en tu revenue.